Gracias a fallenarchangel.com y nuestras fanadictas Marie Kikis Cullen y Panchys, hoy les traemos en exclusiva un capítulo eliminado de Crescendo.
En el tercer capítulo (original) de Crescendo, la naturaleza de la relación de Patch y Nora era más estrecha y las intenciones de Patch eran más transparentes. Además, la conversación entre Patch y Nora reveló demasiado, demasiado pronto acerca de Scott Parnell. En la versión final, rodean de más suspenso al personaje de Scott, así como sus motivos y los de Patch. Si quieres saber cuáles son esos, y lo que pasa con Nora, aquí una copia de Crescendo para que lo averigües.
Crescendo capitulo 3 (Bonus)
Fui a la cocina, encendí la luz y mis ojos automáticamente se dirigieron al pedazo de papel a la izquierda del mostrador. Encuéntrame en el estacionamiento. La nota fue garabateada con la mano perezosa de Patch.
Me embolsillé la nota y me acerqué a la bahía de la ventana en la sala de estar. El Jeep Commander negro de Patch estaba estacionado en la acera en frente de la casa, una llovizna fina se tamizaba a través de los faros.
Marqué al celular de Patch.
–Pensé que no había más tiempo para estar juntos –le dije; sonando un poquito pretenciosa.
Obviamente yo seguía ofendida y confusa.
–Tenemos un problema.
–¿Qué tipo de problema?
–Ponte ropa seca y baja.
–¿Y si no lo hago?
–Todavía sigues enojada conmigo? –había un poco de sonrisa en su voz.
–¡Yo no estoy molesta contigo! ¿Y qué importa? Si tú diste por terminado todo entre nosotros.
Más risas. –¿Di por terminado? ¿Pensaste que estábamos juntos? ¿Oficialmente?
Mi cara chisporroteaba. –¡No! –Por supuesto que pensaba que estábamos juntos oficialmente. Patch me dijo que no estaba viendo otras chicas, y yo no estaba viendo a otros chicos, lo que significaba que estábamos juntos.
–Cámbiate y baja – dijo Patch–, o voy a cambiarte yo mismo.
–Muy gracioso.
En el otro lado de la bahía de la ventana, Patch se bajó del Jeep.
–¡Bueno, bueno! –Le dije –, estaré abajo en cinco minutos.
En el baño, me saqué la ropa y la colgué en barra de la ducha para que se secara. Me sequé con una toalla que estaba afuera y caminé por el pasillo hasta mi habitación, pero la puerta no se abrió. Por cierto la manilla se negó a ceder, podría decir que había sido cerrada por dentro.
Le marqué a Patch.
–Mientras estabas aquí, sembrando tu nota, ¿Me cerraste la puerta de mi habitación? –Le dije –¿Y qué estabas haciendo en mi habitación de todos modos?
–No me acerqué a tu dormitorio. ¿Es una cerradura estándar?
–Sí.
–¿Tienes una horquilla?
-No y no tengo un clip para papel tampoco.
–Vendré a echar un vistazo después de que hayamos terminado. Ya estamos retrasados.
Pasé un pequeño momento preguntándome para qué se nos hacía tarde, pero yo tenía una preocupación más acuciante. –No tengo nada de ropa. Ni siquiera la ropa interior. Llevo mi toalla, eso es todo.
–¿Eso es una invitación para que entre?
El teléfono móvil se deslizó una pulgada a través de mis dedos. –Sólo una queja. Tengo que acceder a mi armario.
–¿Quieres mi ayuda?
Quería ropa limpia y seca. Y si tenía que permitir que Patch entrara en mi apartamento, mientras que sólo llevaba una toalla, pues que así sea. Nada va a pasar. Esto solo era un incómodo caso de no tener a nadie, excepto un chico muy caliente y que no está disponible sino para una situación extrema.
–Voy –dijo Patch.
Apreté de nuevo mi ropa mojada al momento en que hubo un golpe en la puerta principal.
–¿Eres tú? –Llamé a Patch a través de la puerta.
–No. Es Jack el Destripador.
Eso no fue gracioso porque a pesar de que nunca había visto una fotografía de Jack el Destripador, no sería difícil imaginar que lucía como Patch. Oscuro, con cabello ondulado. Penetrantes ojos negros. Una boca que acaba con cualquier pasado decente cuando este sonreía.
Abrí la puerta y Patch pasó. Vestía pantalones vaqueros desgastados y una camisa gris enrollada hasta los codos. Su típica roída gorra de béisbol completaba el atuendo.
Miró por encima de mí. –¿Dónde va la toalla?
Le dije, –Haz lo tuyo, voy a vestirme, y podremos estar fuera de aquí en cinco minutos.
–Lo mío me toma un poco más de cinco minutos –dijo Patch–. Dame veinte, y te prometo que voy a hacer que valga la pena.
–Sólo abre la puerta.
–Para el historial –dijo Patch, caminando por el pasillo hacia mi habitación–, yo no rompí contigo. Dije que debíamos enfriar las cosas hasta después de Jeshván.
–Tú dijiste que no debíamos vernos más.
–Dije que no debíamos ser vistos juntos.
–¿Así que... estamos juntos?
Patch se detuvo y miró por encima del hombro, nuestros ojos se conectaron. –No estoy besando a otras chicas, si eso es lo que estas preguntando.
Mi pulso se aceleró.
–Esto no se trata sólo del Jeshván –le dije–, los dos sabemos que no me has dado toda la historia. Si crees que no me di cuenta de que has venido en torno a un mucho menos, pues piensa de nuevo –. Esta no era vaga acusación. En los últimos dos días, apenas había visto a Patch. Echaba de menos tener que cruzarnos momentos espontáneos durante el día, y lo extrañaba diciendo buenas noches después del anochecer.
–No necesitas conocer toda la historia.
–Eres indignante.
Él dio la más mínima sonrisa. –Es una cuestión de seguridad.
–¿Desde cuándo tienes miedo del peligro?
–Desde que te involucra a ti.
Un ligero escalofrío ondulado penetró hasta mis huesos. –El año pasado fui perseguida por un asesino vengativo y tu ex psicótica, puedo manejar el peligro.
Patch me apoyó contra la pared. Sus manos estaban sobre mis hombros, su cuerpo a un milímetro de distancia de tocar el mío. Una gota de lluvia cayó desde su pelo y aterrizó como el hielo en mi clavícula.
–Hay todo tipo de peligro –dijo, sus labios rozaban los míos –. Tú apenas y te has metido en ellos.
Luego se apartó, agarró la manilla de la puerta del dormitorio, empujó con firmeza el hombro a la puerta y la abrió con un crujido astillado. Pasó el interruptor de luz, pero la habitación se quedó oscura.
–La luz se quemó –dijo Patch–. Si tienes un repuesto, lo puedo cambiar ahora.
Me retorcí pasando más allá de él y seguí para el armario, sintiendo mi camino hacia abajo los bastidores de ropa. –Voy a arreglarlo más tarde. ¿A qué vamos esta tarde? –Cerrando la puerta del armario entre nosotros, me tiró un par de pantalones vaqueros, una sudadera con capucha y una camiseta ajustada. Debido a que estaba lloviendo, opté por zapatos de tenis y una cola de caballo, deseché la idea de una nueva capa de rimel.
–Le di un vistazo a la pandilla con la que Scott Parnell estaba involucrado en Portland –dijo Patch–. Fui evadido. Nadie quiere hablar. Nadie está dándome toda la información.
–Quizás no la pediste muy amablemente –dije a través de la puerta.
–Yo nunca lo pido amablemente, Ángel.
–Tú me lo pediste amablemente.
Se rió en voz baja, íntimamente. Despertó una sonrisa en mí… y luego rodee mis ojos. Caer bajo el hechizo de Patch era lo último que necesitaba hacer en este momento, especialmente atrapada en una oscura habitación con él. Una habitación cuya principal pieza de mobiliario era una cama.
Abotone la parte superior de mis pantalones y abrí la puerta. –Listo.
Una luz se filtraba por la ventana al otro lado de la habitación. Patch estaba tendido en mi cama, las manos cruzadas detrás de su cabeza. Mi almohada estaba metida debajo de él, prometiendo que su olor permanecería ahí después cuando tratara de dormir. Y en ese momento supe exactamente lo que había soñado.
Sacudí las especulaciones de más detalles. Obviamente yo aun tenía sentimientos por Patch, pero no quería ser el perro que persigue su cola, corriendo en círculos y volviéndose loco por algo que estaba fuera de alcance. –Entonces, ¿Cuál es el trato con Scott y la pandilla en Portland? –Pregunté.
Patch columpió sus pies en el borde de la cama. –Eso es lo que vamos a averiguar.
–¿Obtendré mas detalles?
–Te lo explicaré en el camino.
Bajamos las escaleras, salimos del edificio y corrimos al otro lado del estacionamiento a través de la lluvia.
Estaba por abrir la puerta del lado del pasajero del Jeep cuando Patch se apoderó de mi codo, deteniéndome.
Apretó algo en su llavero y dijo, –Ahora es seguro.
–¿Qué fue todo eso?
–Tomé mi seguridad a un nivel superior. Quería hacer que fuera difícil para alguien manipular el Jeep. Es mi trabajo protegerte –miró de reojo–. Me tomo mi trabajo seriamente.
No pude saber si mi estremecimiento fue por sus palabras, o la lluvia se filtró a través de mi piel.
–Dime lo que sabes acerca de Scott.
–Creo que estamos viendo algo un poco mas organizado que una pandilla.
¡Lo sabia! –¿La mafia?
Patch sacudió la cabeza, sonriendo débilmente. –Por ahora, vamos a llamarlo una sociedad. Una muy organizada, muy funcional sociedad.
–¿Te refieres a una sociedad secreta?
–Me refiero a una sociedad de sangre. Nadie quiere decirme algo, lo cual significa que la sociedad inculca una cantidad decente de miedo y tienen algo que ocultar.
–¿Entonces que vamos a hacer?
–Vamos a animar a Scott a abrirse. Justo ahora, él sabe más que nosotros. Vamos a cambiar eso.
Esto sonaba ligeramente más a El Padrino, de lo que prefería.
–¿Qué, exactamente, vamos a hacer? –Pregunté, imaginando a Patch arrastrar a Scott a un callejón oscuro y dispararle en las rodillas hasta que escupiera todos los secretos que había guardado.
–Maneja hasta Springvale y detente en un juego de Pool en el centro.
Springvale era mas o menos del tamaño de Coldwater y a unos veinte minutos más hacia el interior, –¿Yo pensaba que no podíamos ser vistos juntos en publico?
–No vamos a ir juntos. Tú entraras sola. Actúa gratamente sorprendida cuando veas a Scott y pégate a él toda la noche.
–¿Cómo sabes que Scott estará ahí?
Patch empujó la llave en la ignición y encendió el motor.
–Scott tiene un problema con el juego.
–¿Y tú no?
La esquina de la boca de Patch se inclinó hacia arriba. –La diferencia es, que yo gano.
–Está bien, entraré y actuaré sorprendida. ¿Qué vas a hacer tú?
Se puso un par de gafas de aviador y puso el Jeep en reversa. –Si te lo digo, arruinaría la sorpresa.
–¿Por qué siempre tengo que ser sorprendida?
Él sonrió. –Te ves linda cuando eres sorprendida.
Me embolsillé la nota y me acerqué a la bahía de la ventana en la sala de estar. El Jeep Commander negro de Patch estaba estacionado en la acera en frente de la casa, una llovizna fina se tamizaba a través de los faros.
Marqué al celular de Patch.
–Pensé que no había más tiempo para estar juntos –le dije; sonando un poquito pretenciosa.
Obviamente yo seguía ofendida y confusa.
–Tenemos un problema.
–¿Qué tipo de problema?
–Ponte ropa seca y baja.
–¿Y si no lo hago?
–Todavía sigues enojada conmigo? –había un poco de sonrisa en su voz.
–¡Yo no estoy molesta contigo! ¿Y qué importa? Si tú diste por terminado todo entre nosotros.
Más risas. –¿Di por terminado? ¿Pensaste que estábamos juntos? ¿Oficialmente?
Mi cara chisporroteaba. –¡No! –Por supuesto que pensaba que estábamos juntos oficialmente. Patch me dijo que no estaba viendo otras chicas, y yo no estaba viendo a otros chicos, lo que significaba que estábamos juntos.
–Cámbiate y baja – dijo Patch–, o voy a cambiarte yo mismo.
–Muy gracioso.
En el otro lado de la bahía de la ventana, Patch se bajó del Jeep.
–¡Bueno, bueno! –Le dije –, estaré abajo en cinco minutos.
En el baño, me saqué la ropa y la colgué en barra de la ducha para que se secara. Me sequé con una toalla que estaba afuera y caminé por el pasillo hasta mi habitación, pero la puerta no se abrió. Por cierto la manilla se negó a ceder, podría decir que había sido cerrada por dentro.
Le marqué a Patch.
–Mientras estabas aquí, sembrando tu nota, ¿Me cerraste la puerta de mi habitación? –Le dije –¿Y qué estabas haciendo en mi habitación de todos modos?
–No me acerqué a tu dormitorio. ¿Es una cerradura estándar?
–Sí.
–¿Tienes una horquilla?
-No y no tengo un clip para papel tampoco.
–Vendré a echar un vistazo después de que hayamos terminado. Ya estamos retrasados.
Pasé un pequeño momento preguntándome para qué se nos hacía tarde, pero yo tenía una preocupación más acuciante. –No tengo nada de ropa. Ni siquiera la ropa interior. Llevo mi toalla, eso es todo.
–¿Eso es una invitación para que entre?
El teléfono móvil se deslizó una pulgada a través de mis dedos. –Sólo una queja. Tengo que acceder a mi armario.
–¿Quieres mi ayuda?
Quería ropa limpia y seca. Y si tenía que permitir que Patch entrara en mi apartamento, mientras que sólo llevaba una toalla, pues que así sea. Nada va a pasar. Esto solo era un incómodo caso de no tener a nadie, excepto un chico muy caliente y que no está disponible sino para una situación extrema.
–Voy –dijo Patch.
Apreté de nuevo mi ropa mojada al momento en que hubo un golpe en la puerta principal.
–¿Eres tú? –Llamé a Patch a través de la puerta.
–No. Es Jack el Destripador.
Eso no fue gracioso porque a pesar de que nunca había visto una fotografía de Jack el Destripador, no sería difícil imaginar que lucía como Patch. Oscuro, con cabello ondulado. Penetrantes ojos negros. Una boca que acaba con cualquier pasado decente cuando este sonreía.
Abrí la puerta y Patch pasó. Vestía pantalones vaqueros desgastados y una camisa gris enrollada hasta los codos. Su típica roída gorra de béisbol completaba el atuendo.
Miró por encima de mí. –¿Dónde va la toalla?
Le dije, –Haz lo tuyo, voy a vestirme, y podremos estar fuera de aquí en cinco minutos.
–Lo mío me toma un poco más de cinco minutos –dijo Patch–. Dame veinte, y te prometo que voy a hacer que valga la pena.
–Sólo abre la puerta.
–Para el historial –dijo Patch, caminando por el pasillo hacia mi habitación–, yo no rompí contigo. Dije que debíamos enfriar las cosas hasta después de Jeshván.
–Tú dijiste que no debíamos vernos más.
–Dije que no debíamos ser vistos juntos.
–¿Así que... estamos juntos?
Patch se detuvo y miró por encima del hombro, nuestros ojos se conectaron. –No estoy besando a otras chicas, si eso es lo que estas preguntando.
Mi pulso se aceleró.
–Esto no se trata sólo del Jeshván –le dije–, los dos sabemos que no me has dado toda la historia. Si crees que no me di cuenta de que has venido en torno a un mucho menos, pues piensa de nuevo –. Esta no era vaga acusación. En los últimos dos días, apenas había visto a Patch. Echaba de menos tener que cruzarnos momentos espontáneos durante el día, y lo extrañaba diciendo buenas noches después del anochecer.
–No necesitas conocer toda la historia.
–Eres indignante.
Él dio la más mínima sonrisa. –Es una cuestión de seguridad.
–¿Desde cuándo tienes miedo del peligro?
–Desde que te involucra a ti.
Un ligero escalofrío ondulado penetró hasta mis huesos. –El año pasado fui perseguida por un asesino vengativo y tu ex psicótica, puedo manejar el peligro.
Patch me apoyó contra la pared. Sus manos estaban sobre mis hombros, su cuerpo a un milímetro de distancia de tocar el mío. Una gota de lluvia cayó desde su pelo y aterrizó como el hielo en mi clavícula.
–Hay todo tipo de peligro –dijo, sus labios rozaban los míos –. Tú apenas y te has metido en ellos.
Luego se apartó, agarró la manilla de la puerta del dormitorio, empujó con firmeza el hombro a la puerta y la abrió con un crujido astillado. Pasó el interruptor de luz, pero la habitación se quedó oscura.
–La luz se quemó –dijo Patch–. Si tienes un repuesto, lo puedo cambiar ahora.
Me retorcí pasando más allá de él y seguí para el armario, sintiendo mi camino hacia abajo los bastidores de ropa. –Voy a arreglarlo más tarde. ¿A qué vamos esta tarde? –Cerrando la puerta del armario entre nosotros, me tiró un par de pantalones vaqueros, una sudadera con capucha y una camiseta ajustada. Debido a que estaba lloviendo, opté por zapatos de tenis y una cola de caballo, deseché la idea de una nueva capa de rimel.
–Le di un vistazo a la pandilla con la que Scott Parnell estaba involucrado en Portland –dijo Patch–. Fui evadido. Nadie quiere hablar. Nadie está dándome toda la información.
–Quizás no la pediste muy amablemente –dije a través de la puerta.
–Yo nunca lo pido amablemente, Ángel.
–Tú me lo pediste amablemente.
Se rió en voz baja, íntimamente. Despertó una sonrisa en mí… y luego rodee mis ojos. Caer bajo el hechizo de Patch era lo último que necesitaba hacer en este momento, especialmente atrapada en una oscura habitación con él. Una habitación cuya principal pieza de mobiliario era una cama.
Abotone la parte superior de mis pantalones y abrí la puerta. –Listo.
Una luz se filtraba por la ventana al otro lado de la habitación. Patch estaba tendido en mi cama, las manos cruzadas detrás de su cabeza. Mi almohada estaba metida debajo de él, prometiendo que su olor permanecería ahí después cuando tratara de dormir. Y en ese momento supe exactamente lo que había soñado.
Sacudí las especulaciones de más detalles. Obviamente yo aun tenía sentimientos por Patch, pero no quería ser el perro que persigue su cola, corriendo en círculos y volviéndose loco por algo que estaba fuera de alcance. –Entonces, ¿Cuál es el trato con Scott y la pandilla en Portland? –Pregunté.
Patch columpió sus pies en el borde de la cama. –Eso es lo que vamos a averiguar.
–¿Obtendré mas detalles?
–Te lo explicaré en el camino.
Bajamos las escaleras, salimos del edificio y corrimos al otro lado del estacionamiento a través de la lluvia.
Estaba por abrir la puerta del lado del pasajero del Jeep cuando Patch se apoderó de mi codo, deteniéndome.
Apretó algo en su llavero y dijo, –Ahora es seguro.
–¿Qué fue todo eso?
–Tomé mi seguridad a un nivel superior. Quería hacer que fuera difícil para alguien manipular el Jeep. Es mi trabajo protegerte –miró de reojo–. Me tomo mi trabajo seriamente.
No pude saber si mi estremecimiento fue por sus palabras, o la lluvia se filtró a través de mi piel.
–Dime lo que sabes acerca de Scott.
–Creo que estamos viendo algo un poco mas organizado que una pandilla.
¡Lo sabia! –¿La mafia?
Patch sacudió la cabeza, sonriendo débilmente. –Por ahora, vamos a llamarlo una sociedad. Una muy organizada, muy funcional sociedad.
–¿Te refieres a una sociedad secreta?
–Me refiero a una sociedad de sangre. Nadie quiere decirme algo, lo cual significa que la sociedad inculca una cantidad decente de miedo y tienen algo que ocultar.
–¿Entonces que vamos a hacer?
–Vamos a animar a Scott a abrirse. Justo ahora, él sabe más que nosotros. Vamos a cambiar eso.
Esto sonaba ligeramente más a El Padrino, de lo que prefería.
–¿Qué, exactamente, vamos a hacer? –Pregunté, imaginando a Patch arrastrar a Scott a un callejón oscuro y dispararle en las rodillas hasta que escupiera todos los secretos que había guardado.
–Maneja hasta Springvale y detente en un juego de Pool en el centro.
Springvale era mas o menos del tamaño de Coldwater y a unos veinte minutos más hacia el interior, –¿Yo pensaba que no podíamos ser vistos juntos en publico?
–No vamos a ir juntos. Tú entraras sola. Actúa gratamente sorprendida cuando veas a Scott y pégate a él toda la noche.
–¿Cómo sabes que Scott estará ahí?
Patch empujó la llave en la ignición y encendió el motor.
–Scott tiene un problema con el juego.
–¿Y tú no?
La esquina de la boca de Patch se inclinó hacia arriba. –La diferencia es, que yo gano.
–Está bien, entraré y actuaré sorprendida. ¿Qué vas a hacer tú?
Se puso un par de gafas de aviador y puso el Jeep en reversa. –Si te lo digo, arruinaría la sorpresa.
–¿Por qué siempre tengo que ser sorprendida?
Él sonrió. –Te ves linda cuando eres sorprendida.
*******************
Traducido por: Marie Kikis Cullen y Panchys.




AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA
Esta beka me va a matar!!!!
Gracias chicas por la traduccion!
besos y cariños
Sole.-
POR DIOS Y ENCIMA LAS MUSICA...ME VAN A MATAR DE UN ORGASMO CHIKASSSSSSSSSSSSSS!!!
NAAAAA...NO ES JUSTO KIERO MAS, SIEMPRE KIERO MAS
pd: SE RE AGRADECE!!!
Awwwww wn lo amo en serio el es tan malditamente hot tan sexy y ufff sin palabras simplemente sin palabras....
Te pedimos señor que el 3 libro Nora se desquite con Patch por todas nosotras en otras palabras que lo agarre lo desnude lo saboree lo goce y lo viva y sienta wn ufff es que Dios creo q a todas nos tiene con frustracion sexual por ser tan asi tan ardiente que cuando lees sus dialogos solo piensas en sexo con el...
ok a lo mejor me excedi? jajajaja pero es la verdad *¬*
Moriiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii!!!!
Por qué Becca siempre nos deja sin aliento, con las actitudes de Patch!!!
Dioooos mioooo....me mató con la frase final...LO AMOOOOOOOOO!!
Y que cada vez se muestre más sexy...es que me lo imaginé tendido en la cama...wn moriiiiiiiii!!!!!!
oh por dios!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! no mnachen estvo super chido..... Niñas muchismas gracias por traducir son un sol, neta
O: que adorable XD
Casi muero de un infarto y estoy en total y 10000000000000% de acuerdo con Kare que diossssssss Nora se desquite con el becca me va a hacer morir a los 22... amooooo a Patch es tan hot ese hombre y cada palabra que dice me derrite totalmente...Gracias por la trauccion apenas voy terminando de leer el segundo libro y encontarme con esto fue todo un regalo... mil gracias
naaa!! genial! muchas gracias por traducirlo son unas genial! porque la verdad q becca se pasa nose pero me lo hace imaginar yy haaa!! me derrito en el instantee!! bueno..queria preguntarles si en su pais ya salio crescendo, porque en argentina recien salio hush hush.. :(
besoos!
excelente aunque siii es bastante revelador jajajaj
SINCERAMENTE YO EN LUGAR DE NORA DESDE HUSH HUSH ME LO HUBIESE "DADO" Y CON MUCHO GUSTO! JAJAJAJA,
Jaajja, yo creo que todas, es demasiado rico.
hhhhhaaaay !!!!!!!!!!! noooo estaaaa muuuy buuenoo
qiiiero mas mas mas yy mas !!!!!!!!!!
noo haguantoo aa qq salgaaa el 3 .... :D
mii amiiigaa me mostro oel libroo y yo le dije qq me pareciaa aburrido son aberlo leiidoo ahora noo puedo dejar de leerloo !!!!!!!!!!!
belu
si yo fuera Nora cero que me abría aguantado teniendo a Patch sobre mi cama!! ajajaja
me he vuelto a enamorar ♥
Noooooooo me mata Pach, tal cual lo dice karen !!! que el tercer libro sea un desquite total de Nora!!
siiiiiiiiiiiiiii!!!!!!!!!!!!!! que Nora se desquite por todas nosotras
Tiene es mezcla justa de pura maldad con una pizca de ternura pero solo una pizca jajajaja
aaaah!!! es tan ardiente ese hombre!! creo qe solo mi novio se me antoja tanto como el!! a qien no le gustaria una sesion de besos y caricias con ese hombre! yo si espero una escena de esas en el 3 libro!! *¬* (Nora y Becca nos lo deben!) :9
Soy un hombre pero la verdas que esta novela me encanto, ¡y ahora encontrarme con este capítulo bonus! cando sale el último libro?
hola chicas esta genial que hayan publicado este capi, no puede terminar de leer el segundo libro de hush hush porque la descarga en intwernete veinia incompleta, y pues en mi pais ya salio el seguno libro pero no eh podido comprarlo, aaaaaa que ansias, y sinceramente espero que algun dia nora se desquite con el idiota sexy de patch, por ser tan malditamente sexy, jajajajajajaja, besos chicas me encanta su blog.
awwwwww k ermoso
stoi enamorada de Patch, me encanta.
gracias por la traduccion!!!!!
AHHH!!!! Patch es tan, pero taaaaaaan sexy... de verdad estoy de acuerdo con todas ustedes ¡¡¡¡QUE NORA SE DESQUITE PRONTOOOO!!!!!!!!
AHHHHHAHAHAHAAH!!!!!! ME HE LEIDO SILENCIO Y PARA QUIEN NO SE LO HAYA LEÍDO YA TIENEN UNA NOTICIA: PARA MI ES EL MAS ROMANTICO DE LOS 3!!! PERO NORA NO SE DESQUITA!!!!! QUIERO QUE EN EL CUARTO DE DESQUITE!!!!!!!11 BECCA NOS LO DEBE!!!
despues de leer Silencio me quede con ganas de mas!!!!!!!!!!!!!
Ojala existiera un hombre como Patch,Estoy realmente enamorada de el!!! Amo esta sagaaaaaaa!
Saben cuando sale Finale? alguien ya lo leyo
AHAHAHAHAHAHAHAHAHHA, me encanta totalementeeeeeeeeee, ya leí Silence y ahora sólo fata esperar el final :(. ojalá que Finale sea mucho más emocionante, y que Nora se desquite con Patch!!!, ahahahah lo AMOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO! <3
Publicar un comentario en la entrada